PUEDO SENTIRME MAL

Hay momentos en los que nos sentimos mal. Sentimos tristeza, melancolía, malestar, angustia. Sentimos un nudo en la garganta, en el estómago.

Esto forma parte de nuestra vida diaria, pero por herencia cultural, por el “Todo va bien”, por la falta de sabiduría emocional, reprimimos y evitamos sentirnos y expresar que nos sucede. Incluso nos sentimos culpables de experimentar estas emociones

Hace poco, en una sesión de musicoterapia con los residentes, una señora del centro me dijo:

  • “Desde que murió mi marido, no puedo cantar…”
  • Y le pregunte: ¿por qué?
  • Porque me pongo triste y entonces lloro
  • A lo que la contesté: ¿Y qué pasa si estas triste? ¿Y si lloras?.
  • “Pues que me ve todo el mundo y no quiero estar triste”
  • Estar triste es natural, la emoción de la tristeza es tan necesaria como la de la alegría. Nos ayuda a valorar la alegría. Además todo lo que se reprime, en algún momento sale por otro sitio. Es normal que cuando cantes, te vengan recuerdos, pero es mejor llorarlos que reprimirlos.

Y entonces, cantó y lloró…

Sentirse mal es muy común. No todo en la vida es perfecto. (Aunque ahora las redes sociales se encarguen de hacérnoslo creer). Tenemos pérdidas importantes, desencuentros, malentendidos, discusiones, etc. Pero la sociedad (Y nosotros mismo) hacemos que no se permita exteriorizar ese malestar. De hecho, y como le pasaba a esa residente, si expresaba su dolor, se sentía culpable por el posible juicio de los demás.

A veces no nos gusta que los demás exterioricen sus debilidades, porque nos recuerdan las nuestras. Y ponernos ante el espejo es muchas veces enfrentarnos a nosotros mismos.

Los momentos malos existen, y no pasa nada. Validemos las emociones, que al fin y al cabo, no son buenas o malas, sino emociones. TODAS VÁLIDAS Y NECESARIAS.

Y no siempre es necesario que empujemos a esa persona a salir de esa emoción, que la ayudemos, a veces sólo con estar es suficiente.

MARÍA BURON, (PSICÓLOGA INDAUTXU GURENA)