EL TREN DE LA VIDA

Hace poco he tenido la oportunidad de leer el libro El sentido de la vida del escritor Francesc Torralba.  El libro empieza con una reflexión interesante que me gustaría compartirla con todos vosotros/as. Espero que os guste…

El Tren de la Vida

La vida se asemeja a un viaje en tren. Con sus estaciones y cambios de vía, algunos accidentes, sorpresas agradables en algunos casos, y profundas tristezas en otros.

Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con nuestros aitas/amas, creemos que siempre viajarán a nuestro lado.  Pero en alguna estación ellos se bajarán dejándonos seguir el viaje, de pronto nos encontraremos sin su compañía y su amor irreemplazable…

No obstante, muchas otras personas que nos serán muy especiales y significativas, se irán subiendo al tren de nuestra vida…  Nuestros hermanos, amigos y en algún momento, el amor de nuestra vida…

Algunos tomarán el tren, para realizar un simple paseo. Otros durante su viaje pasarán por momentos de oscuridad y tristeza. Y siempre encontraremos quienes estén dispuestos ayudar a los más necesitados.

Muchos al bajar, dejan un vacío permanente. Otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon sus asientos…

Es curioso ver como algunos pasajeros, aún los seres queridos, se acomodan en coches distintos al nuestro. Durante todo el trayecto están separados, sin que exista ninguna comunicación.

Pero en realidad, nada nos impide que nos acerquemos a ellos si existe buena voluntad de nuestra parte.  De lo contrario, puede ser tarde y encontraremos a otra persona en su lugar.

El viaje continúa, lleno de desafíos, sueños, fantasías, alegrías, tristezas, esperas y despedidas…

Tratemos de tener una buena relación con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo mejor que tengan para ofrecer. En algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos, pero recordemos que nosotros también, muchas veces, titubeamos y necesitamos a alguien que nos comprenda.

El gran misterio para todos, es que no sabremos jamás en qué estación nos toca bajar. Como tampoco dónde bajarán nuestros compañeros de viaje, ni siquiera el que está sentado a nuestro lado.

A veces pienso en el momento en el que me toque bajar del tren. ¿Sentiré nostalgia, temor, alegría, angustia…?  Separarme de los amigos que hice en el viaje, será doloroso y dejar que mis hijos sigan solos, será muy triste. Pero me aferro a la esperanza de que en algún momento, tendré la gran emoción de verlos llegar a la estación principal con un equipaje que no tenían cuando iniciaron su viaje.

Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré para que ellos crecieran y permanecieran en este tren hasta la estación final.

Amigos, hagamos que nuestro viaje en este tren tenga significado, que haya valido la pena.

Vivamos de manera que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje bonitos recuerdos a los que continúan viajando en el Tren de la Vida.

FELIZ VIAJE PARA TODO/AS!!!

J.Ramón Gutierrez
Trabajador Social

 

Como ayudar a alguien con DETERIORO COGNITIVO LEVE (DCL)

En la mayor parte de casos, como reacción inicial, a la familia y amigos se les suele hacer difícil aceptar las pérdidas de memoria de un ser querido como un problema médico real. Cuando pasan más tiempo con dicha persona, empiezan a comprender que el asunto es más serio de lo que pensaban y se dan cuenta de cómo los problemas de memoria influyen en la vida cotidiana.

Las personas con DCL, en general, quieren seguir sintiéndose útiles, productivas e independientes. Muchos expresan que no quieren convertirse en una carga para su familia. Las ideas para ayudar a alguien con DCL las podemos englobar en dos grandes conceptos: apoyo y respeto.

– APOYAR Y ANIMAR:

  • Aceptar el problema de la memoria como algo real.
  • Permitirle que lleve a cabo sus rutinas diarias a su ritmo.
  • Facilitarle momentos sin interrupciones para permitirle recuperar información cuando trata de recordar algo.
  • Ayudarle a sentirse útil pidiéndole colaboración en tareas domésticas.
  • Promover sensaciones de éxito pidiéndole las tareas de una en una.
  • Animarle y ayudarle a estar físicamente activo.
  • Evitar sobreprotegerle.

 

– SER PACIENTE Y RESPETUOSO:

  • Aprender a reconocer los signos y síntomas del DCL.
  • Tratar a la persona como adulta que es.
  • Hacerle partícipe de nuestras relaciones sociales/o animarle a mantener las suyas.
  • Responder cada vez a la misma pregunta como si fuera la primera vez que lo hace.
  • Evitar empezar o terminar las frases con “Ya te lo he dicho”.
  • Procurar no interrumpir cuando habla.
  • Evitar hablar de él sin hacerle partícipe de la conversación.
  • Hablarle con normalidad. Solo simplificar el lenguaje si nos dice que no nos entiende.
  • Tener mucha paciencia y sentido del humor.

Iñaki Iribar Unibaso

Servicios Asistenciales y Residenciales

Grupo Gurena

HACIA UNA ATENCIÓN CADA VEZ MÁS PERSONALIZADA

A lo largo de estos 20 años de prestar nuestros servicios a los mayores, en Indautxu Gurena hemos ido aprendiendo a adaptarnos cada vez más a las necesidades, gustos y costumbres de los residentes.

Todo parte de esa primera entrevista de información cuando acuden al centro el residente y/o sus familiares y nos explican su situación y el motivo por el que se acercan a nosotros. Vienen con sus expectativas, sus miedos etc., y también con referencias que les han llegado de otros residentes o familiares que previamente han confiado en nosotros. Por nuestra parte, les explicamos nuestra manera de trabajar, los servicios que ofrecemos y les enseñamos las instalaciones. Ese primer día aprovechamos ya para irnos conociendo un poquito mejor.

Posteriormente, si deciden ingresar, pasamos a la siguiente fase. Entonces, es necesario recabar la mayor información posible de esa persona y no nos referimos sólo a su nivel de dependencia en las ABVD, sus capacidades cognitivas y su estado físico. Sino que también nos interesa conocer sus gustos y aficiones personales (si le gusta madrugar, qué desayuna en casa; si le gusta la música o la tv, si es friolera o calurosa etc.), sus rasgos de personalidad ( si es sociable o introvertido, si es habladora etc…) Todo ello nos facilitará poder ofrecer una atención más personalizada, adaptando nuestro día a día lo más posible a su rutina diaria anterior.

Incluso hay familiares que a veces nos presentan escritos indicándonos esas pequeñas cosas que son muy importantes para el residente como por ejemplo: “Si se levanta por las noches le ayuda a dormir tomar leche con galletas”, “rezar le calma, le gusta tener el rosario debajo de la almohada”, ”en general la tele no le gusta, pero le encantan los documentales de animales”) Estas pequeñas descripciones nos ayudan muchísimo a que el proceso de adaptación al centro sea mucho más sencillo.

Además, es muy beneficioso que antes del ingreso la habitación esté personalizada, con fotos de sus familiares, dibujos, cojines, mantitas de cama, etc.   Algunas veces la ropa pude estar ya colocada en la habitación del residente para que cuando abra el armario pueda reconocerla. Evitamos así el tan frio momento de llegar al centro con la maleta.

Si no se personaliza la habitación antes del ingreso también es posible hacerlo a posteriori y traer poco a poco objetos personales y enseres que ayuden a que se sienta más “como en casa”

A continuación, un vez que la persona ya está en el centro , continua el trabajo de los distintos profesionales para continuar conociendo a esa persona y poder ofrecerle un servicio más adaptado a sus necesidades, gustos y costumbres. Residente y/o familiares conversarán con la médico, la psicóloga, el enfermero, el trabajador social, la animadora sociocultural, la supervisora y las gerocultoras de referencia.

Y así vamos avanzando en nuestro camino de ofrecer un trato familiar, cercano, profesional y lo más personalizado posible. No es complicado y nos ayuda a todos, a los residentes, a los familiares y a los profesionales. Cuanto más y mejor nos conozcamos, más agradable será la estancia y mayor el grado de satisfacción conseguido con nuestra atención.

Auxi Puebla de la Fuente

Directora Indautxu Gurena

 

CUANDO ALGO NO VA BIEN

Que los mayores pueden presentar problemas de memoria es algo generalmente conocido por personas ajenas al mundo de la geriatría y la gerontología. Lo complicado es, y en mayor medida cuanto toca a un familiar cercano, discernir entre lo que es propio del envejecimiento y lo que puede resultar finalmente un síntoma asociado a una patología.

A nuestro Centro acuden frecuentemente familias que, en la información previa al ingreso que aportan a la trabajadora social, aseguran que el funcionamiento cognitivo del mayor es bueno. Es más, en ocasiones hay alusiones a la buena memoria que la persona tiene: “se acuerda de todo lo de antes mejor que yo”, expresan. Pero son muchos los casos en los que al equipo interdisciplinar nos bastan los primeros días de observación del nuevo residente (a veces ya en el primer contacto) para constatar la existencia de deterioro cognitivo. Y es que no sólo se trata de la memoria.

Este no reconocimiento de lo que al anciano le ocurre se debe, en ocasiones, a un mecanismo de defensa por miedo a confirmar la verdad de lo que le pasa al ser querido, y en otras, a lo poco llamativo de los síntomas al inicio que, si son identificados, se suelen achacar a lo propio de la edad.

Por otra parte, en nuestra sociedad hay enraizados prejuicios y estereotipos asociados a la vejez que frecuentemente llevan a considerar como “normales” cambios físicos y psicológicos que pueden acontecer en esta etapa de la vida y a los que no se les presta la atención debida.

Aunque hay que tener en cuenta la variabilidad interindividual, los signos frecuentes de alarma ante la posibilidad de que una demencia se esté iniciando son los siguientes:

  • Pérdida de la memoria a corto plazo. Es una dificultad importante para fijar datos y hechos recientes pudiendo estar muy preservados los recuerdos del pasado. Aunque es éste el síntoma más llamativo, no siempre aparece en primer lugar.
  • Alteraciones psicológicas y conductuales. Es importante señalar que la demencia no es sólo un problema cognitivo, sino también de cambios de comportamiento y del estado afectivo y emocional. En una fase inicial, la pérdida de memoria y la dificultad del pensamiento son las que producen estos cambios. Las personas cercanas al enfermo suelen percibir cambios drásticos en la personalidad de éste y fluctuaciones en su estado de ánimo. También aparece falta de iniciativa y pasividad.
  • Menor capacidad para llevar a cabo tareas que la persona antes realizaba con soltura.
  • Dificultades para expresarse o encontrar la palabra adecuada.
  • Episodios de desorientación en espacios o lugares conocidos.
  • Juicio pobre.

Lamentablemente, según los últimos informes de la organización Alzheimer Disease International, la mayor parte de las personas con demencia, son diagnosticadas en las fases avanzadas de la patología.

La detección precoz de la demencia es fundamental para el bienestar del enfermo. De esta manera, entre otras ventajas, se evitan situaciones peligrosas para el paciente, hay disponibilidad de terapias eficaces, ofrece la oportunidad de hacer una planificación por adelantado de los cuidados que el enfermo va a precisar y permite su implicación en las decisiones que se van a tomar.

 

Elena García

Psicóloga de Txurdinaga Gurena

 

EGUBERRI ON!

Ya estamos de lleno sumergidos en una de las épocas más bonitas y especiales del año, la Navidad.

No debemos olvidar que son fechas entrañables que están teñidas de nostalgia, en las que nuestros residentes se acuerdan de sus familiares y seres queridos. Por ello, en Loiu Gurena nos estamos esmerando mucho para que las vivan con cierta alegría, acompañados y sintiéndose como en casa, pudiendo disfrutar así de estas fiestas de la mejor manera posible.

Por todo ello, vamos a aprovechar para poneros al día de algunas de las actividades que hemos pensado para nuestros mayores, de forma que podáis acompañarles. ¡Tomad nota!

Normalmente la programación navideña comienza a partir del puente de diciembre que acabamos de pasar, momento en el que empezamos a prepararnos para estas fiestas, con la decoración del centro con guirnaldas, árboles y adornos realizados por los propios residentes.

Contaremos con actuaciones variadas para dar gusto a todos los asistentes, desde danzas vascas, bilbainadas y chistorrada regada con una buena sidra en Santo Tomás, actuaciones con canciones populares, coros de diferente índole, películas navideñas en el salón de cine, proyección de fotos de todo el año para hacer un repaso de todas las vivencias acontecidas, ensayo de villancicos, recital el día de Nochebuena y, por supuesto, cotillón en Nochevieja…

Así mismo, como viene siendo tradición nos iremos de excursión, pero romperemos con la ya habitual salida a Bilbao. Este año, hemos decidido visitar un centro comercial, lugar poco conocido por la mayoría de los residentes, para vivir el ambiente festivo, ver los escaparates, las novedades en las tiendas… y adentrarnos en una sala de cine para disfrutar del estreno de “El regreso de Mary Poppins”.

Por otro lado, los alumnos/as de los colegios que tenemos alrededor juegan un papel importante en estos días. A través de encuentros intergeneracionales e intercambios de postales, favorecemos valores humanos enriquecedores, tales como la solidaridad, el contacto y el cariño con personas mayores, etc.

Y por último, acercándonos a la llegada de los Reyes Magos en la que vendrán cargados de regalos, tendremos un espectáculo de magia para todos los públicos y un bingo con obsequios especiales.

Como podéis comprobar, disponemos de una gran cantidad de actividades organizadas  para aportar diversión y calidez en estas fechas tan especiales. ¡Estáis todos invitados!

Zorionak eta urte berri on!

LA IMPORTANCIA DE LA FORMACION

Cuando en la residencia nos dicen que hay que hacer el curso de formación, siempre pensamos “¿otra vez?”

No le damos el valor real que tiene, una formación gratuita para el trabajador, que aunque no lo creamos y lo hagamos de forma inconsciente, adquirimos conocimientos nuevos que ponemos a prueba en el trabajo.

Este año, en Indautxu Gurena, la formación ha sido de “Buenas prácticas a la hora de servir en un comedor” y “Manipulador de alimentos”

Las trabajadoras y los trabajadores, en general, en cualquier trabajo, tendemos a coger vicios y hacer las cosas de forma mecánica y a veces de manera incorrecta y/o mejorable.

En este curso, he adquirido diferentes conocimientos, que estoy poniendo en práctica, con los que obtengo mejores resultados:

  • A poner correctamente un comedor en el tiempo preciso, sin tener que dar tantas vueltas.
  • A ser conscientes de la importancia de nuestra actitud positiva a la hora de servir la comida, ya que favorece el buen clima en el comedor.
  • Nos han enseñado a hacer figuras con servilletas, algo divertido también, que hace que estos cursos sean amenos. De cara a esta Navidad, lo pondré en práctica tanto en el trabajo como en mi vida personal.

Por eso, este año estoy encantada con el curso impartido por la empresa y ya estoy a la espera del siguiente 😉

Un saludo.

Estíbaliz Vega Arzuaga
Gerocultora Indautxu Gurena

DISFUNCIONES DE LA MEMORIA Y OTROS FACTORES

No todos los aspectos relacionados con la memoria declinan con la edad, ni el tener algunos “lapsus de memoria” es indicativo de un trastorno. Aunque la memoria de cada persona es única, es esperable o frecuente que, con la edad, se den cambios en algunos aspectos como:

  • Dificultad en prestar atención a más de una cosa a la vez
  • Aprender algo nuevo requiere más esfuerzo
  • Cuesta más recordar nombres de personas y lugares
  • Se hace más lenta la recuperación de información de cosas antiguas.

Por otro lado, otros aspectos se mantienen intactos a pesar del envejecimiento:

  • Siguen desarrollándose nuevas neuronas y estableciéndose nuevas conexiones entre ellas. Sigue siendo posible aprender cosas nuevas, ampliar el vocabulario.
  • La memoria para saber cómo hacer cosas no se afecta, o su afectación es mínima.
  • La edad no repercute en la capacidad de la memoria a largo plazo, es decir, en las memorias “antiguas”, aunque puede costar más recuperarlas. Todo ello se explica porque existen distintos tipos de memoria y unos son más sensibles a la edad que otros:
  • La información muy bien organizada y aprendida, no solo se mantiene, sino que incluso mejora con la edad. Es la MEMORIA SEMANTICA. Aquí se incluye el vocabulario y el conocimiento del lenguaje.
  • La memoria sobre cómo hacer las cosas se conoce como MEMORIA PROCEDIMENTAL.
  • La gran afectada por el envejecimiento es la MEMORIA EPISODICA, es decir, la parte de la memoria a largo plazo que contiene los sucesos de la vida cotidiana. Por ello es posible empezar a experimentar dificultades para recordar cosas cotidianas, como el nombre de alguien a quien se acaba de conocer; donde se han dejado las llaves o las gafas, etc.Ahora bien, tales cambios de memoria no son, en sí mismos, signos alarmantes de “deterioro cognitivo”, es decir, de inicio de “demencia”, especialmente si uno mismo es el primero en percibirlos y si no interfieren en la capacidad de realizar actividades cotidianas.
  • La VELOCIDAD DE PROCESAMIENTO disminuye con la edad. La velocidad con que se reacciona y con que se procesa la información que pasa a la memoria a corto plazo suele enlentecerse con la edad, lo cual obliga a realizar un esfuerzo más consciente para adquirir nueva información.

Muchas personas mayores tienden a asumir creencias erróneas, como que el declive de la memoria con la edad es inevitable, irreversible y que, de hecho, constituye una parte incontrolable del proceso de envejecimiento o, incluso, una señal de alarma de demencia, llevando a una excesiva preocupación, Las personas jóvenes también pueden tener problemas de memoria, pero suelen atribuirlo a distracción, estrés u otros problemas externos.

 

Iñaki Iribar Unibaso

Servicios Asistenciales y Residenciales

Y TÚ, ¿QUÉ PLAN TIENES?

Una de las cuestiones que más me sorprende cuando converso con personas mayores, es la prácticamente nula PLANIFICACIÓN que tienen de su propia vejez. Pareciera como si el hecho de planificar esta etapa de la vida, precipitara o les hiciera más conscientes de que la vida se acaba. Pero afortunadamente esto es así, la vida es finita.

Creo que es conveniente aclarar que planificar no es sinónimo de anticipar, y que al igual que planificamos y nos preparamos para afrontar otras etapas de nuestra vida (nuestros estudios, dónde vivir, en qué trabajar, hijos, etc.), es absolutamente necesario diseñar y dibujar cómo queremos que sea nuestra vejez, NECESITAMOS UN PLAN.

Me sorprendo cuando veo familias desesperadas buscando cama en una residencia porque la situación se ha vuelto insostenible, o cuando una mujer de 90 años se ha caído en la bañera de su casa, o mi vecina no puede salir a la calle porque vive en un 5º piso sin ascensor. Pareciera, como bien señala Aurelio Arteta,  que “la vejez nos llegara sin advertencia previa, por más síntomas que nos hayan anunciado su acercamiento”, y nos pilla sin un plan. ¿Qué es lo que nos impide tenerlo?

Quizás no haya un único motivo, pero creo que la cultura occidental ha de replantearse su visión de la muerte, porque fomenta el concepto de aferrarse, de crecer con la idea de “para siempre”. En otras culturas, ya desde la infancia, la muerte está presente en los ritos y en la vida misma, y se entiende que forma parte de ella. Nacemos, crecemos y morimos. Se normaliza y se acepta.

Solo a partir de esta aceptación podremos diseñar el mejor de nuestros planes y como maravillosamente describe Aurelio Arteta, “solo la previsión y meditación de nuestra fugacidad puede dotarla de su debido espesor”.

 

Beatriz Gázquez

APRENDIZAJE A LO LARGO DE LA VIDA

Si tenemos en cuenta que la esperanza de vida ha aumentado considerablemente en las últimas décadas y que, una buena parte de la población alcanza la edad de jubilación en un más que aceptable estado físico y mental, nos vemos en la necesidad de crear programas formativos destinados a este colectivo de mayores que fomente un envejecimiento saludable y cubra sus deseos de crecer, de desarrollar sus capacidades y de formarse.

Las motivaciones difieren mucho de las que presentan grupos de otras edades; Hay que cubrir mucho tiempo libre disponible con unas necesidades distintas a las que se tenían hasta el momento del retiro laboral. Hay a quien le puede mover la curiosidad de aprender cosas nuevas que hasta ahora no había tenido oportunidad de satisfacer o quien lo hace por ampliar su participación social fuera del entorno familiar habitual. Podríamos resumirlo que es una búsqueda de placer personal, una satisfacción propia y un disfrute de este periodo nuevo.

Desde el punto de vista profesional a la hora de planificar un programa formativo debemos tener en cuenta que el aprendizaje en la tercera edad presenta rasgos distintivos en comparación con otra etapa evolutiva, debiendo prestar especial atención al proceso y a la evolución de la persona en vez de al resultado final. Es conveniente crear espacios participativos y que fomenten su activación social, como hacemos en Gurena e ir eliminando el modelo médico asociado a las personas mayores dando más relevancia al modelo centrado en la persona, donde el protagonista sea la propia persona mayor.

Es importante que se dedique más tiempo a la investigación y a la intervención en el mundo de la gerontología educativa, ya que es un ámbito poco desarrollado en la actualidad y, que con el aumento de la esperanza de vida, está cobrando más relevancia en nuestra sociedad. Los/as profesionales que se dedican al mundo de la gerontología tienen que sensibilizarse más ya que gran parte de sus esfuerzos, en la actualidad, van dirigidos a las personas mayores que se encuentran en situación de dependencia.

Una toma de conciencia por parte de la sociedad acerca de la educación de adultos sería vital para dejar a un lado los pensamientos negativos que existen hacia el aprendizaje a lo largo de toda la vida.

 

Arrate Sainz de la Maza Barbero

Educadora social del equipo de animación.

NAGUSI 2018

Este fin de semana se ha celebrado otra edición más de la feria Nagusi. Y ya van 22 ocasiones, en la que, las personas mayores de Bizkaia y alrededores se han podido unir en una feria dedicada para todos ellos.

Nagusi es una feria ya “veterana” dirigida a las personas mayores, que lleva a éstas a no solo a visitarla, si no también, a participar e interaccionar. Incluso valorar otras opciones relacionadas con el voluntariado y apoyo a los demás como forma de vida.

Este año, como en anteriores ocasiones, también se ha celebrado en el BEC de Barakaldo con infinidad de actividades: Gimnasia, Grupos corales, Talleres de relajación, de primeros auxilios, degustaciones y catas, Banda de música, Desfiles…dispuestas para que el público disfrute desde el viernes hasta el domingo en horario de mañana y tarde.

La mayoría de éstas actividades son repetidoras de años anteriores, sin embargo, algunas a pesar de llevar poco tiempo en el programa, repiten debido a su éxito. Es el caso del taller de Marcha Nórdica, un deporte indicado para todas las edades. Se trata de una actividad que se inició a finales de los años 90 por un monitor deportivo Finlandés, que publicó un método de marcha con bastones inspirado en el esquí de fondo. Su buena acogida, hizo que rápidamente se propagara por el resto de Europa como un deporte de resistencia excelente para recuperar y mantener la forma física.

O el taller de show cooking, donde se hacen demostraciones sobre las diferentes formas de elaborar comida sana, y dietas saludable

Además de los cursos, actuaciones y talleres, esta feria también se nutre de expositores que muestran al público sus últimas novedades. Estos expositores están conformados tanto por empresas como por entidades del sector público y privado, que presentan una extensa variedad de productos, servicios, tecnologías y equipamientos dirigidos a mejorar la calidad de vida de nuestras personas mayores

Todo este buen panorama y buen ambiente hace que nos planteemos acercarnos en la próxima edición de esta singular feria, no solo como forma de pasar un inmejorable rato, si no como visionario de futuras escenas que contribuyan más y mejor en la participación de nuestros mayores en la vida social, y en su reconocimiento a su labor pasada, presente y futura.

 

J.Ramón Gutierrez
Trabajador Social