AVANZANDO EN LA IGUALDAD DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

El pasado 28 de abril se celebraron las elecciones generales y seguramente fue un día muy especial para muchas personas con discapacidad que tienen su capacidad de obrar modificada, ya que pudieron hacer valer su derecho a voto por primera vez en sus vidas. Fue el año pasado, en diciembre de 2018, cuando este colectivo pudo ver que sus derechos hacia la igualdad de oportunidades iba en buen camino cuando cambió la legislación que regulaba el derecho de sufragio avanzando un paso más en la inclusión en la sociedad de este colectivo.

Se trata de la Ley Orgánica 2/2018, de 5 de diciembre, para la modificación de la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General para garantizar el derecho de sufragio de todas las personas con discapacidad. Esta Ley se fundamenta en la propia Constitución Española, concretamente en el artículo 14 que proclama la igualdad de todos los españoles y españolas garantizando el derecho de igualdad de trato y no discriminación incluyendo también a las personas con discapacidad. Únicamente han tenido que ser modificados los apartados b) y c) del punto uno del artículo 3 en el que se reflejaba que las personas con capacidad de obrar modificada carecían de derecho de sufragio siempre que en la sentencia judicial, se declarara expresamente la incapacidad para el ejercicio del mismo y que aquellas personas que se encontrasen internos en un hospital psiquiátrico con autorización judicial, durante el periodo que durase el internamiento siempre que en la autorización del juez se declarará expresamente la incapacidad para hacer valer este derecho. También se modificó el punto dos del mismo artículo en el que queda reflejado que todas las personas podrán ejercer su derecho de sufragio activo, consciente, libre y voluntariamente, cualquiera que sea la forma de comunicarlo y con los medios que precise.

Es preciso echar la vista atrás y recalcar que gracias a la entrada en vigor en España de la Convención Internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad se ha trabajado en mejorar día tras día en la inclusión en la sociedad de este colectivo protegiendo y asegurando la igualdad de todos los derechos humanos y libertades que les conciernen. El hecho de que este grupo tenga la oportunidad de tomar parte en la política supone su máxima expresión en la participación pública y que sean visibilizados y reconocidos como iguales al resto de personas.

 

 

LA MEDICACIÓN Y LOS TRASTORNOS DE CONDUCTA

Una de las características cotidianas de las personas con demencia, es la manifestación de trastornos de conducta más ó menos graves.

En ocasiones, estas conductas son difíciles de gestionar para los cuidadores y sintiéndonos descontrolados por la situación, tenemos cierta tendencia impaciente a solicitar medicación para afrontarlas de manera rápida.

En este sentido, la medicación como primer recurso frente a los problemas de conducta, sin haber una discusión dentro del equipo por comprender el problema y sus causas, buscar y encontrar soluciones y estrategias no farmacológicas, no suele ser lo más adecuado. En general, la medicación de entrada ante un trastorno conductual, es una forma pobre de enfrentamiento.

Los motivos de esta afirmación, hoy ampliamente aceptada por los profesionales del sector, son que aunque aceptemos que la medicación apacigua síntomas (a veces es necesario en casos graves como la agresividad), puede aumentar la confusión y vulnerabilidad física del anciano. Entre los efectos secundarios de la medicación anti-psicótica en personas ancianas, nos encontramos con predisposición al estreñimiento, temblores, salivación excesiva, disminución de tensión arterial y riesgo de caída, visión borrosa, sedación…

En muchas ocasiones, si aceptamos “la enfermedad”, nos detenemos a observar el trastorno de comportamiento, si lo comprendemos, si empatizamos con la persona que lo sufre, podremos encontrar soluciones no farmacológicas que apacigüen el malestar de esa persona y por ende, el nuestro.

El estudiar el caso, el aceptar cierto nivel de estrés como síntoma de la enfermedad, el dedicarles tiempo, el escucharles, darles la mano, dar un paseo al aire libre… a veces reduce el trastorno y mejora la calidad de vida de nuestros residentes y sus cuidadores.

Unai Pérez. Psicólogo Loiu Gurena.

Alteraciones de la Marcha y el Equilibrio

La función de caminar constituye una “actividad básica de la vida diaria” (ABVD), que no por serlo, deja de ser una de las más complejas que realizamos las personas. Es la más importante para desplazarnos y la que verdaderamente por si misma define la movilidad. Junto a esta (ABVD), la capacidad para mantener el equilibrio y la posición erecta constituye la base fisiológica imprescindible para llevar a cabo la deambulación eficaz y eficiente a cualquier edad. El envejecimiento por si mismo no debe acompañarse inevitablemente de alteraciones patológicas de la marcha y el equilibrio, ya que la reserva funcional debe ser suficiente como para evitar que se produzcan. Por otra parte, el mantenimiento de la marcha y el equilibrio es uno de los requisitos más importantes para un envejecimiento activo, positivo y satisfactorio, ya que los trastornos de la marcha y el equilibrio son causa importante de perdida de la independencia.

Probablemente uno de los problemas más frecuentes, graves y preocupantes que se presentan en las personas mayores, tanto si viven en sus domicilios como si permanecen ingresadas en instituciones residenciales, sean las caídas. Son múltiples las circunstancias y consecuencias asociadas a estos dos problemas, que mediante un proceso exhaustivo de valoración, se consigue descubrir causas tratables de los mismos, que con un plan de cuidados adecuado proporciona las claves para evitar, paliar o mejorar dichos síndromes geriátricos. Así pues, resulta muy procedente considerar conjuntamente el estudio de los trastornos de la marcha y equilibrio con las caídas y la propia osteoporosis, puesto que todos ellos y la inmovilidad o deterioro funcional se relacionan y suelen presentarse juntos, especialmente en las personas muy mayores y más frágiles.

Por otra parte, debemos decir que los citados síndromes geriátricos son los mayores causantes del ingreso en Residencias, después de la propia inmovilidad o síndrome de deterioro funcional, y que todos ellos pueden ser la forma de manifestación inicial en los ancianos de enfermedades graves o importantes que tienen tratamiento y a veces son ignoradas por el anciano, la familia y el propio médico que los trata habitualmente.

Iñaki Iribar Unibaso

Las personas mayores y el uso de la nueva tecnología

El envejecimiento de la población es un hecho real. El aumento de la esperanza de vida, acortamiento de la vida laboral y la jubilación anticipada son las razones principales para el crecimiento de este sector. Con el auge de las nuevas tecnologías el distanciamiento de este sector con la sociedad parece aún mayor.

Es de gran importancia destacar que la implementación de las nuevas tecnológicas en nuestra sociedad actual supone importantes ventajas para el sector de la Tercera Edad, sin embargo, se sienten alejadas de ellas. Resulta evidente que este distanciamiento genera una desigualdad en el uso y provecho de las nuevas tecnologías que puede deberse a estas causas:

La utilidad: Muchos mayores desconocen cual es la utilidad de algunos dispositivos e instrumentos que puede mejorar su calidad de vida.

La complejidad en el uso: A muchos les inquieta el hecho de adentrarse en un mundo demasiado complejo para ellos. Muchas personas no se atreven a utilizar estas herramientas por miedo a meter la pata, piensan que en cualquier momento pueden tocar una tecla inadecuada y perder toda la información o incluso borrar el contenido del disco duro.

El sentimiento de desfase: Según las últimas estadísticas, la mayoría de los adultos mayores que se introducen de forma autónoma en el mundo de las nuevas tecnologías suelen contar con una edad de entre 50-55 años. Por lo cual, existe un sentimiento de desfase con respecto a estos nuevos instrumentos.

Capacidad económica reducida: La capacidad de acceso a la tecnología más actual por parte del sector de la Tercera Edad es más dificultoso, debido a los altos costes que aun supone.

La exclusión de la Tercera Edad en la sociedad de consumo: Actualmente los productos tecnológicos son los más publicitados en los medios de comunicación de masas. Sin embargo, dicha publicidad rara vez es protagonizada por personas mayores. Por ello, como es un producto que no va dirigido a ellos, les genera un sentimiento de indiferencia y desinterés hacia dichos productos.

Las personas mayores tienen que hacer un esfuerzo aun mayor que el resto de la sociedad para adaptarse y evolucionar al mismo ritmo que la tecnología. Deben formar parte del presente de una manera más activa y visible, ya que al sacar un mayor partido a las nuevas tecnologías son uno de los sectores que más beneficios obtienen:

– Superan los prejuicios: De esta forma demuestran a la sociedad que la Tercera Edad no es sinónimo de pasado e impide que no se aparten de la vida social al sentirse inútiles.

– Mejoran su calidad de vida: La tecnología también es útil para las necesidades que puedan tener.

– Mantienen y amplían su red de relaciones: El uso de la telefonía móvil, y herramientas como el correo electrónico y la mensajería instantánea, agilizan la comunicación con los demás.

– Fortalecen su independencia: Tecnologías como Internet favorecen su autonomía como personas independientes. Pueden acceder con inmediatez a información sobre recursos que pueden servirles de apoyo en la vida diaria.

– Mantenerse más activos y saludables: La salud se compone no sólo del equilibrio del factor físico, sino también del psíquico o mental. La falta de actividad mental explica la disminución de la capacidad de aprendizaje en la vejez. Diversos estudios han demostrado que el aprendizaje de nuevas tecnológicas estimula la actividad mental de las personas mayores, reduciendo la incidencia de enfermedades como el Alzheimer.

Con el inminente apagón de la televisión digital, una buena iniciativa será llevar la tecnología al mundo de la televisión, ya que es un medio con el cual las personas mayores se sienten más cómodas. Este proyecto intentará que las personas más reacias a la tecnología descubran los beneficios que pueden obtener de una manera barata y sencilla.

Fuente: www.qmayor.com/opinion/personas-mayores-tics/

LA DIGNIDAD: fundamento de la BIOÉTICA

El Concepto de Dignidad posee una larga trayectoria histórica y desde el punto de vista jurídico no fue reconocida hasta mediados del siglo XX, con la Declaración de 1948.

No cabe duda, que el ser humano se caracteriza porque su vida gira en torno a un ámbito social, por lo que se establece un orden normativo, económico y social que está al servicio del mismo y que le permite cultivar su propia dignidad. Por todo ello, la dignidad humana requiere que el ser humano actúe según su conciencia y libre de elección, pero qué ocurre con aquellas personas que por ciertas patologías se ha visto afectada su capacidad de obrar en conforme a su conciencia?

Los profesionales que trabajamos con las personas mayores tenemos una gran labor moral, que muchas veces, por el día a día de nuestra profesión, pasa desapercibida, pero somos los encargados de velar por la integridad de aquellas personas, que bajo el concepto del Código Civil lo conceptualizan como “Guardores de Hecho”.

Somos canales de comunicación en ese aspecto y como tal, debemos de conocer de primera mano, cómo han sido dichas personas para que podamos respetar sus costumbres, gustos, principios etc… y seamos capaces de valorar las necesidades que en la actualidad presentan, tanto necesidades básicas, afectivas, jurídicas, relaciones y de comunicación. Todo ello, estableciendo, en la medida de lo posible, una comunicación adecuada y ante todo VENERANDO SU VOLUNTAD, siempre desde el respeto y la educación.

En nuestras manos y en nuestra conciencia del buen hacer profesional y personal está que respetemos SIEMPRE y EN TODO MOMENTO la dignidad de las personas con las que trabajamos.

Iratxe Fernández de Pinedo Díez

Directora de TXURDINAGA GURENA

COMO MEJORAR LA COMUNICACIÓN CON PERSONAS MAYORES

Todos hemos perdido la paciencia alguna vez al intentar razonar con las personas mayores. En cierta ocasión y para evitar enfados y frustraciones innecesarias, busqué información y cuando leí 10 técnicas para mejorar la comunicación con nuestros mayores me di cuenta que me ayudó a reflexionar sobre ello. Por esa misma razón hoy quiero compartir esta información. Pero antes de nada, transmitir que mi primera reflexión y consejo es ¡Poneros en su piel!

Para no contribuir hacia el aislamiento de la persona mayor, o incluso cuadros de depresión graves, relájate e intenta poner todos los medios para entenderos. No es tan complicado, solo requiere tiempo, paciencia e interés.

10 Técnicas para mejorar la comunicación con personas mayores

  1. Ten en cuenta cuál es el problema de salud del interlocutor

Cuando hables con alguien mayor, es importante que tengas presente si tiene dificultades para hablar, no oye bien o, desgraciadamente, empieza a mostrar los primeros síntomas del Alzheimer. De esa forma, podrás adaptar tu discurso y forma de interactuar para facilitar la comunicación con el adulto mayor.

  1. Evalúa el entorno en el que se está produciendo la comunicación

Asegúrate, antes de entablar una conversación con una persona mayor, que os encontráis en un sitio tranquilo, sin ruido de fondo que pueda entorpecer la comunicación. Si está encendida la radio o la tele, por ejemplo, baja el volumen o apágala disimuladamente, o bien invita al adulto mayor a moverse a otra habitación o lugar más silencioso.

  1. Habla despacio, vocaliza y establece contacto visual

Si quieres mejorar la comunicación con personas mayores, este factor es clave. No puedes dirigirte a alguien mayor, que empieza a tener problemas auditivos o de concentración, hablando rápido y atropelladamente. Debes intentar hablar de forma pausada, vocalizando al máximo para que, no solo te escuche, sino que también te vea. ¡Míralo a la cara mientras conversáis!

  1. Ajusta el volumen

¡Nada de gritar! Por más que alces la voz, no te va a entender mejor. Se trata de adecuar el tono de voz al entorno y a la persona con la que estamos hablando. Utilizar un volumen que sea cómodo tanto para el mayor como para ti.

  1. Usa oraciones claras y precisas

Con la edad, las personas mayores empiezan a mostrar déficit de atención y están más dispersas. Si quieres lograr que la comunicación fluya y el anciano participe y se sienta bien hablando contigo, utiliza frases cortas, claras y directas. Además, si no te ha oído y tienes que repetir lo que acabas de decir, utiliza las mismas palabras.

  1. Introduce temas generales o de su interés

Otro truquillo con el que crear lazos y mejorar la comunicación con personas mayores es pedirles que te cuenten alguna anécdota o batallita de su juventud. Al mayor probablemente le hará muchísima ilusión recordar esos tiempos pasados y compartirlos contigo. También puedes decirle que te enseñe a hacer algo que a él se le dé bien, así se sentirá útil y motivado.

Sobre todo, intenta no saltar de un tema a otro e iniciar conversaciones con temas demasiado importantes. Opta por conversaciones triviales como “¿Qué has comido hoy?” o ¿qué actividades hiciste ayer en el centro de día?

Os animamos a que hagáis todo lo posible por estimular y motivar a vuestros mayores, ya sea mediante charlas o paseos, pero siempre haciéndolos sentir especiales.

  1. Pregunta en vez de ordenar

Si, por ejemplo, quieres que tu familiar mayor se tome la merienda, prueba a decirle: “¿Prefieres comer un plátano o una manzana?”. Parece algo insignificante, pero el hecho de darle la posibilidad de escoger y, por tanto, ser él quien decide qué comer, le da seguridad y experimenta una sensación agradable de autonomía. En cambio, si le decimos “Cómete el kiwi que he dejado en la mesa”, es muy posible que su reacción sea muy distinta. No le gustará que le digas lo que tiene que hacer y quizá ni se tome la fruta.

  1. Utiliza el lenguaje no verbal

Gesticular y hacer uso del lenguaje no verbal también ayuda a mejorar la comunicación con personas mayores. Si quieres que se siente, dirige tu mirada hacia la silla para que vea de lo que estás hablando. Si deseas saber cómo se encuentra del estómago, tócate la tripa mientras formulas la pregunta.

Asimismo, tú también debes fijarte en sus gestos y expresión corporal, ya que te dará muchas pistas de lo que necesita y siente en cada momento.

  1. Sé paciente

La vejez ya es dura de por sí… ¡no se lo pongamos más difícil! Debemos ser pacientes y darles su tiempo y espacio para contestar. Las personas mayores pierden agilidad mental, porque se les olvidan las cosas y eso ya les genera suficiente estrés. No debemos olvidar a quién tenemos delante y mostrar tranquilidad y ¡muchísima paciencia!

  1. ¡Y sonríe!

Una sonrisa crea un ambiente amigable en el que la persona mayor se sienta comprendido y cómodo para expresarse a su manera. Es muy sencillo, ¿por qué no lo intentas?

En definitiva, si quieres mejorar la comunicación con personas mayores es esencial ser empático y gestionar la situación con una gran dosis de amor y cariño. Cuando nos hacemos mayores, podemos ser maniáticos, tozudos y caprichosos, pero en realidad estamos reclamando comprensión. Cuando una persona mayor se siente a gusto, tranquilo y apoyado por su familia o las personas de su entorno, su vida gana en calidad y bienestar. ¡Todos ganamos!

MARISOL

LOS/AS PROFESIONALES Y EL BUEN TRATO EN RESIDENCIA

Aunque para nosotros/as es un lugar de trabajo, la residencia es la vivienda de las personas residentes, estamos en su casa. Nuestro trabajo consiste en ayudarles a vivir en este lugar con la mayor calidad de vida posible. Y ello tiene un significado diferente para cada persona residente.

Cada persona, como ser único, es diferente y tiene sus propias necesidades, capacidades, deseos y valores. Es portador/a de dignidad y derechos y ayudarle a ejercerlos es responsabilidad de todos/as los/as profesionales y define la vida cotidiana en la institución. Los derechos están relacionados con la libertad de expresión, de movimiento y de acción de los/as residentes, por ello respetarlos define un determinado estilo de relación y de intervención profesional.

Normalmente la persona que mejor sabe lo que desea y prefiere es ella misma. Cada uno/a sabe lo que le agrada y desea, aunque en algunas ocasiones la persona no pueda expresarlo verbalmente y lo demostrara con su comportamiento. En caso de no poder expresarse, su familia podrá ser de gran ayuda.

La persona residente, junto con su familia si ella lo desea debe ser informado/a y poder participar en las decisiones que le afectan, incluidas las propuestas profesionales, aunque para ello tengamos que hacer adaptaciones en el lenguaje o en el estilo comunicativo.

Deberemos poner a su servicio nuestros conocimientos y destrezas profesionales para favorecer su bienestar integral (físico, psicológico y socio-afectivo). Nuestra capacidad para valorar capacidades, detectar necesidades, proponer actividades y programas, valorar evolución y mejoras debe complementarse con sus criterios y deseos. Debemos ofrecer, a cada persona residente, un trato agradable y personalizado.

Todos los/as profesionales somos responsables de ofrecer la mejor comunicación y relación posible con cada persona para favorecer que pueda satisfacer todas sus necesidades.

Por su importancia, el tema del trato debe estar incluido en el Plan de Actuación Individual. Podrá abordarse el tema en reuniones de equipo para dar valor a su opinión, unificar criterios y valorar si lo estamos haciendo bien.

Cualquier profesional que observe que una persona recibe un trato inadecuado o un mal trato en una institución, debe hacer todo lo posible para que ello no suceda. Existen actuaciones diversas, dependiendo de la intensidad y gravedad de los hechos: desde hablar con el compañero/a, abordar el tema en una reunión de equipo, informar al responsable del centro, incluso, acudir a las autoridades si el caso es grave y las anteriores acciones no evitan que continúe sucediendo. Todos/as somos responsables de evitar que se produzca un trato inadecuado o un maltrato que cause daño.

Iñaki Iribar Unibaso

UNA FORMACIÓN DIFERENTE

Como cada año, en Indautxu Gurena hemos recibido la formación, pero esta vez de una manera diferente, y desde mi punto de vista más amena y llevadera, al poder expresar nuestras opiniones y contar vivencias en un ambiente familiar y relajado, donde no incomoda participar.

La ha impartido el equipo técnico de la empresa formado por: la directora, la médico, la psicóloga, el trabajador social, la fisioterapeuta y las supervisoras . Por momentos, ha resultado ser como una gran reunión que permite el desahogo, donde exponíamos nuestras dudas y miedos, y éstos se analizaban y compartían .

El primer día, la psicóloga del centro nos habló de la zona de confort, de la adaptación a los cambios y a las nuevas situaciones, también de relajación, y de técnicas nuevas.

Con la directora del centro, hablamos de la enfermedad que más nos toca, la demencia. Lo duro que es sobre todo para ellos pero también para sus familiares y de cómo nosotras, las gerocultoras, somos un puente de paso en la aceptación de su enfermedad, ya que nuestra labor está en ayudar y hacer más feliz esta etapa de su vida. Escuchamos cuando lo necesitan, somos sus manos y sus pies, las personas que pueden ayudar con su trato y su sonrisa en cada “nuevo día” , ya que su mente en algunos casos no les permite recordar lo vivido 5 minutos atrás.

Externamente, nos hablaron de los riesgos laborales y de la prevención para nuestra salud . También, de cómo actuar en situación de emergencia, pensando en a quién y cómo podemos ayudar y en nuestra integridad también.

Y de la misma manera, el resto de profesionales, cada uno desde su área, nos aportó sus conocimientos.

Desde mi punto de vista, aunque creo que trabajamos bien, no está de más refrescar y renovar lo que sabemos. Hay hábitos que, por el tiempo trascurrido, los hemos convertimos en vicios en los que viene bien pararse y darlos una vuelta de vez en cuando.

Resumiendo, ha sido una formación muy interesante, bien impartida y recibida. Gracias y ¡enhorabuena compañeras!

 

Estibaliz Vega Arzuaga

Auxiliar de Indautxu Gurena

 

COMPARTIENDO EXPERIENCIAS: GRUPO DE APOYO EMOCIONAL A FAMILIAS

El apoyo a las familias con un miembro en situación de dependencia es una necesidad importante en nuestra sociedad. Y también cuando la persona dependiente ingresa en una residencia.

Pese a pasar a tener el residente las necesidades sanitarias y psicosociales cubiertas por parte del Centro y suponer una descarga importante del cuidador principal, éste aún puede precisar de apoyo afectivo ante la nueva situación.

Al ingreso, es común encontrarnos con que el familiar de la persona dependiente viene con una historia de sobrecarga por el cuidado, muchas veces de años de evolución, tanto física como emocional, que se manifiesta frecuentemente de la siguiente manera:

  • Estrés: cansancio, insomnio, irritabilidad, frustración, etc.
  • Estado de ánimo más bajo, pesar.
  • Consumo de ansiolíticos y/ o antidepresivos
  • Disminución del número de actividades y relaciones externas a la familia.

A esta serie de manifestaciones podemos unir otras derivadas de la propia situación actual del familiar y de la decisión de ingresarle en el Centro, tales como:

  • El sentimiento de culpa por no poder cuidar a su familiar y el tener que ingresarle.
  • Los conflictos entre familiares por la decisión tomada.
  • Las dificultades de comprensión y actuación ante conductas provocadas por enfermedades neurológicas.
  • Las dificultades en la consciencia del estado del familiar así como para poner límites en la relación o demandas de éste.
  • La dificultad para retomar hábitos de vida previos a la dependencia del familiar.
  • Necesidad de sentirse útil y participar en la vida del Centro.

 

Identificadas estas situaciones, en Txurdinaga Gurena, además de la atención afectiva individualizada a aquellos familiares que lo necesiten, se lleva a cabo el Grupo de Apoyo Emocional a Familias.

En este grupo, coordinado por la psicóloga del Centro, ésta realiza una labor de transmisión de información, formación y capacitación a los miembros del mismo, y por otra, son los participantes los que con sus aportaciones favorecen la propia terapia grupal.

Se crea de esta manera un espacio donde expresar las emociones, compartir experiencias personales y aconsejarse los unos a los otros. Un espacio de comprensión y encuentro con otras personas que conocen las mismas circunstancias de las que hablan, donde discutir entre ellos problemas y situaciones similares les hará estar mejor preparados para afrontar las demandas de sus familiares dependientes.

Elena García

Psicóloga de Txurdinaga Gurena

 

 

 

Como realizar bien la maniobra de Heimlich, porque depende de todos poder salvar vidas.

El atragantamiento ocurre cuando un alimento u otro objeto extraño se atora en las vías respiratorias. El atragantamiento produce asfixia, esto es, el oxígeno no puede llegar a los pulmones y al cerebro. La falta de oxígeno al cerebro durante más de 4 minutos puede producir daño cerebral o muerte. Es importante que todas las personas reconozcan y sepan cómo actuar frente a un atragantamiento tanto en el hogar, restaurantes y otros lugares públicos. La maniobra de Heimlich, un procedimiento de emergencia utilizado para tratar a víctimas de atragantamiento, gracias a esta maniobra, se salvan miles de vida cada año.

¿Cuál es la técnica de primeros auxilios recomendada para el atragantamiento?

La maniobra de Heimlich es una serie de compresiones abdominales bajo el diafragma. Se la recomienda para una persona que se está atragantando con un pedazo de comida o un objeto extraño.

De acuerdo a la maniobra de Heimlich, se utiliza únicamente cuando una persona se está atragantando por un bloqueo de las vías respiratorias. El atragantamiento se produce cuando una persona no puede hablar, toser o respirar. Una obstrucción de las vías respiratorias puede producir pérdida de consciencia y muerte. Cuando se aplica la maniobra de Heimlich, tenga cuidado de no usar demasiada fuerza para no dañar las costillas o los órganos internos. La maniobra de Heimlich es el único método para despejar las vías respiratorias bloqueadas actualmente recomendado para adultos por la Asociación Americana del Corazón y la Cruz Roja Estadounidense.

¿Cómo es la maniobra de Heimlich para adultos?

La maniobra de Heimlich levanta el diafragma y obliga al aire a salir de los pulmones para crear una tos artificial. Esta tos mueve el aire a través de la tráquea, de esta forma empuja y expulsa la obstrucción fuera de las vías respiratorias y de la boca.

Para hacer la maniobra de Heimlich, rodee con sus manos la cintura de la persona. Coloque un puño apretado arriba del ombligo y debajo de la caja torácica. Sujete su puño con la otra mano. Tire del puño apretado con un movimiento seco y directo hacia atrás y hacia arriba bajo la caja torácica de seis a 10 veces rápidamente.

En caso de obesidad o embarazo en la última etapa, aplique compresiones en el pecho; continúe de forma ininterrumpida hasta que la obstrucción se alivie o que llegue el apoyo vital avanzado.

Y finalmente he de reconocer que la satisfacción de conseguir hacer la maniobra bien y sentirte útil para los demás es muy gratificante.

Oliver Muñoz Perez.

DUE de Loiu Gurena.