HACIA UNA ATENCIÓN CADA VEZ MÁS PERSONALIZADA

A lo largo de estos 20 años de prestar nuestros servicios a los mayores, en Indautxu Gurena hemos ido aprendiendo a adaptarnos cada vez más a las necesidades, gustos y costumbres de los residentes.

Todo parte de esa primera entrevista de información cuando acuden al centro el residente y/o sus familiares y nos explican su situación y el motivo por el que se acercan a nosotros. Vienen con sus expectativas, sus miedos etc., y también con referencias que les han llegado de otros residentes o familiares que previamente han confiado en nosotros. Por nuestra parte, les explicamos nuestra manera de trabajar, los servicios que ofrecemos y les enseñamos las instalaciones. Ese primer día aprovechamos ya para irnos conociendo un poquito mejor.

Posteriormente, si deciden ingresar, pasamos a la siguiente fase. Entonces, es necesario recabar la mayor información posible de esa persona y no nos referimos sólo a su nivel de dependencia en las ABVD, sus capacidades cognitivas y su estado físico. Sino que también nos interesa conocer sus gustos y aficiones personales (si le gusta madrugar, qué desayuna en casa; si le gusta la música o la tv, si es friolera o calurosa etc.), sus rasgos de personalidad ( si es sociable o introvertido, si es habladora etc…) Todo ello nos facilitará poder ofrecer una atención más personalizada, adaptando nuestro día a día lo más posible a su rutina diaria anterior.

Incluso hay familiares que a veces nos presentan escritos indicándonos esas pequeñas cosas que son muy importantes para el residente como por ejemplo: “Si se levanta por las noches le ayuda a dormir tomar leche con galletas”, “rezar le calma, le gusta tener el rosario debajo de la almohada”, ”en general la tele no le gusta, pero le encantan los documentales de animales”) Estas pequeñas descripciones nos ayudan muchísimo a que el proceso de adaptación al centro sea mucho más sencillo.

Además, es muy beneficioso que antes del ingreso la habitación esté personalizada, con fotos de sus familiares, dibujos, cojines, mantitas de cama, etc.   Algunas veces la ropa pude estar ya colocada en la habitación del residente para que cuando abra el armario pueda reconocerla. Evitamos así el tan frio momento de llegar al centro con la maleta.

Si no se personaliza la habitación antes del ingreso también es posible hacerlo a posteriori y traer poco a poco objetos personales y enseres que ayuden a que se sienta más “como en casa”

A continuación, un vez que la persona ya está en el centro , continua el trabajo de los distintos profesionales para continuar conociendo a esa persona y poder ofrecerle un servicio más adaptado a sus necesidades, gustos y costumbres. Residente y/o familiares conversarán con la médico, la psicóloga, el enfermero, el trabajador social, la animadora sociocultural, la supervisora y las gerocultoras de referencia.

Y así vamos avanzando en nuestro camino de ofrecer un trato familiar, cercano, profesional y lo más personalizado posible. No es complicado y nos ayuda a todos, a los residentes, a los familiares y a los profesionales. Cuanto más y mejor nos conozcamos, más agradable será la estancia y mayor el grado de satisfacción conseguido con nuestra atención.

Auxi Puebla de la Fuente

Directora Indautxu Gurena